Tuesday, October 19, 2010

Blog with Corrections

Cuando tenía sólo 15 años yo tuve una cita. Estuve muy emocionado, y durante todo el día no podía hacer otras cosas. La semana antes de la cita habíamos hablado y decidido que íbamos al cine. Quisimos ver una película de terror, pero para mí, esto no era una buena idea.  Todo iba muy bien durante la película, que incluso llegué a agarrar su mano por un tiempo. Pero justo en el centro de la película, cuando empezaba una de las partes más intensas, un monstruo salió de la oscuridad y me asusté tanto que grité como una niña. Por desgracia, la chica que fue a la cita conmigo no gritó y se puso a escucharme. Yo estaba tan avergonzado que tuve que levantarme y salir por unos momentos. Desde entonces, nunca he llevado una chica a una película de terror porque no quiero que se den cuenta que yo grito como una niña.

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